domingo 27 de abril de 2008

Más sal en la herida




-Sí no, no podré dormir tranquila.

Sentí de nuevo ese vértigo de lejos, esa luz que me duele por todos lados. Tus palabras-mentira, ese juego macabro de hacerse la victima de nuevo y yo de nuevo expuesta al abismo de pretextos y lágrimas. Las historias se repiten como un sol incansable, como tus letras en aquella servilleta olvidada, como yo en la acera esperando y rabiado de ganas de detenerte de pronto. Ignoro la prueba, deseo alejarte. Más sal en la herida y confundirme mil noches por verte de lejos, y entonces te vas y venís como antes, caminas diez noches en vela y me arrullas argumentos idiotas sin ningún sentido más que intentar acercarme a tu orilla.

Me sabe a despecho. Me sabe a creer que me quieres de nuevo, me sabe a olvidarte de golpe y ya, no creo en tus caprichos de poeta perdido. Este sabor en la boca de no poder dejar de odiarte por todo me mata, me desespera la idea de nombrarte entre dientes, entre palabras y risas, entre el todo y las paredes cansadas. Me cansa recordarte, me duele, me duele aun, y eso también me sabe tarde soleada y vacía. A eso no le pudimos llamar amor nunca, no podemos ponerle ese nombre, a ese silencio, a esos pasos perdidos a nada.

-A eso no le podemos llamar amor.
-Entonces todo fue un engaño.
-Si.
-¿Nunca me amaste?
-No.



[Último mal sabor de boca]

4 Veces me dijiste que No:

desahogandome dijo...

Hay ocasiones en que la sinceridad libera. ¡y cómo!

Algunas de tus frases... "no creo en tus caprichos de poeta perdido"... son auténticos dardos.

un saludo

La Maga dijo...

Ay gio :( de nuevo?
ojala sea el ultimo

Paul dijo...

Mi niña:

con esto: ya eres MUJER.

(y que conste que ya lo leí)

Besos. Siempre, aunque crezcas.

Paul

Anónimo dijo...

Gio, tu estilo incomparable, siempre me cautiva...