jueves 26 de junio de 2008

Condiciones de nada


-si lo quieres, tienes que soportar estoicamente su rutina

Un vistazo a todo basto para darme cuenta de esto, siempre es el mismo sonido seco de pasos que avanzan y regresan sobre promesas y días. Si vos prometés que venís pasa algo o no pasa nada, o intentamos creer que tenemos todo el tiempo del mundo para jugar con situaciones ajenas; el mundo de adentro somos nosotros.

Camino sobre fotos difusas, no me gustan los rostros porque en todos te veo; no me gustan las tardes porque en todas te busco; no me gusta el amor porque lo envidio de nuevo. Si es tan incierto como dicen entonces apuesto todo a tu nombre, yo no me harto de esperarte tarareando canciones “interrumpidas por suspiros”, entonces que vengan mil tardes y que en todas te sienta, igual de distante, entre olores de tiempo y con la vista perdida. Un cigarrillo en la mano, estoy dormida de abismos. Estoy cansada de tiempo, estoy esperado el momento, soportar tu rutina, confortarte entre letras y abrazar esta sombra; estoy esperando que vengas y me consolés como siempre.

6 Veces me dijiste que No:

alexa;) dijo...

"Confortarte entre letras y abrazar esta sombra"

peque... es tu escribi us suspiro dejadoal viento que lleva esa nostalgia contagiosa llena de honesto dolor aceptado..

un beso y un gusto volverte a leer..
te quiere
alexa;)

Gastón Martorelli dijo...

¿Todas estas declaraciones son escritas hacia la misma persona?

Gastón Martorelli dijo...

Era simplemente una pregunta con buenas intenciones... Te firmé en el anterior post que me gustaba lo tuyo, pero dado que eran todas declaraciones, pregunté si eran hacia la misma persona.
Supongo que no lo entendiste así, por eso respondiste enojada en mi blog.
De todos modos, gracias por la firma, y espero no pudrirte más (no soy tan buen escritor como otros/as)

saudade dijo...

Dolor, angustia, cansancio y espera.
Y tristeza en las tardes olvidadas.
Y ganas de que vuelva.

filosofourbano dijo...

A veces la rutina de la otra persona se vuelve un soportar más que un disfrutar, pero al final descubrimos que se puede valorar e incluso sonreir en ese proceso, a veces la lejanía de la otra persona nos ayuda en algo: nos da tiempo para soñar despiertos anhelando el pronto encuentro :)

Gastón Martorelli dijo...

Dejé algo para vos en mi blog (cuarto-menguante.blogspot.com). Espero que te guste.