Tengo ganas de poder escribirte lo más sincero que pueda, sin necesidad de usar pedazos de otras historias, sin necesidad de volverme penosa a tus ojos. Buscando en los libros encontré tu nombre que huele a tristeza. Sinónimo de tiempo. Espero esa nada que trajo tu vida a la mía. Buscando pude darme en la frente con eso que siempre sentí en la piel por la tarde, esa sensación de que me estanco cuando vos tampoco intentas; hoy quisiera poder decirte todo en una carta sin puntos, sin porqués, sin mediaciones, sin lunas y focos de fondo, sin tratar de parecerte dulce y jugar por mi lado. Lo más tonto que podás imaginar. Imagináte que te mando esta carta y esta llena de lo más tonto que te podás imaginar, de un amor de sacrificio y nada más, con ganas de intentar por mi lado dejando el tuyo de obsoleto. Sinónimo de tiempo a tu nombre, a tus ganas de amarme cuando tenés minutos de sobra. Me estoy esforzando de más para poder terminar una frase. Las cartas perdieron sentido en tu tiempo. No vale si querés antojar a tu modo. No vale si no necesito de vos para seguir soñando con esto. Tengo ganas de poder borrar tantos meses, un año esperando, tanto tiempo antes de comenzar a usar el “nosotros” y no hay cambios que me hagan sentirte mas cerca; y todas las lágrimas que derrame se me fueron en vano, y todas las ulceras de este amor se me escurrieron de pronto, y todos esos sinónimos que uso para llamarte se me escapan de la boca; y vivo intentando, en estos últimos cuatro días que quedan, que no se me descarrile el corazón cuando pienso que debo alejarte.
jueves 21 de agosto de 2008
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4 Veces me dijiste que No:
haces tan hermosa tu tragedia, tan sublime esa despedida en verdad que me regocijo en tus lineas y te dejo un estrujo con el cual puedes abrazar tu tristeza y apretar tu melancolía... muchas gracias por tu coment, me siento halagada aunque critico la idea de que no puedas escribir asi, solo escribes diferente y muy hermoso... ciao nos vemos
Brillante...
Tuve que despedir un amor alguna vez, que se fue un año lejos, muy lejos de acá, pero no lejos de mi. Y hoy no es más que uno de los mejores amigos que siempre tuve y tendré, las cosas se dieron así, y no me arrepiento de nada, ni de haberlo esperado.
Alguien me dijo una vez, contradiciéndome, que NADA ES EN VANO. Y hoy creo que ni las lágrimas lo son.
Ya se encontrarán.
Las ausencias no se superan, se aprende a vivir con ellas, y hay que agradecer las que no nos son eternas.
No digamos adiós, digamos hasta pronto.
Que estés bien.
Luz.
Me asolas en esta mañana gris y fría... tus palabras no podían estar más a tono...
espero que estas vacaciones les devuelvan un poco de color...
Un abrazo!
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