lunes 3 de noviembre de 2008

Saber de que estás




Verme de frente y recordar ese mapa de besos y mordiscos certeros, ese lunar en tu cara, esa visión de mi anhelo. Yo me sigo pensando y rodeando de ese olor de tu cuello, es creer de que toda la luz amarilla y vieja del mundo se me vino en los sueños, aunque llueva y no diga en el tiempo que te amo; las cosas me saben mejor en tus brazos.

-yo me mareo tan pronto.
-yo te atrapo en mis manos.


Esa manera de soñarte e imaginarte pensando en mi nombre no funciona del todo. el tabaco en los labios y una canción que se pega a la piel, como tu perfume de noche, como tres letras juntitas, como mirarte directo y cerrar estos ojos e imaginarte de nuevo con esa sonrisa y ese mismo lunar.

Es tan fácil volver a poner la rayita en el lugar preciso y pasar la semana soñando que puedo seguir la rutina si te miro dos horas, dos horas por siete días sonriendo al vacío, juntando recuerdos y voces para seguir adelante. Es fácil voltear y seguir abrazándote. Yo quiero seguir apostando a tu nombre, y al mío en conjunto; yo quiero volver a mirarte este martes que sigue aunque sea muy obvio, a pensar en voz alta y salir a tu encuentro. Es que sentirte tan cerca es el impulso entre mis días tan grises, es el alivio entre el estrés desmedido, en descanso entre los llantos ahogados.

Y creer que en verdad has cambiado mi vida y no saber si mañana será distinto que ahora. Y pensar que hace un año yo dudaba del tiempo. Esta manera de ahogarme entre suspiros y textos es igual a soñar con los ojos abiertos, a plantearme los pasos, a vivir de estos hechos. A saber de que estás.

1 Veces me dijiste que No:

Tati dijo...

Excelente blog, te felicito!!!

Hice varios enlaces desde otros blogs y aparecí acá... no me arrepiento.. prometo volver.

Saluditos