Necesito saber una hora, aunque sea mentira; rabiar y que sepas que mi enojo se disfraza de decepción cada día. No se que inventarme, mi necesidad de vos se crece; cuando salís por esa puerta cada escalón me avienta y me marca el pulso de tu abandono inminente
Es algo que no puedo evitar, estoy adictamente apegada a tus manos, y si lo admito un poco de lluvia me calma, una siesta para no tener que pensar.
Y si te vas, un poco de sal se me pega, y los ojos se me hacen inútiles, yo no encuentro las horas de verte. Cada paso que das es la ausencia que tiene mi nombre, que es más mía que nunca.
-eso se llama abandono.
-sin comentarios por favor. –evadí su respuesta
Es algo que no puedo evitar, estoy adictamente apegada a tus manos, y si lo admito un poco de lluvia me calma, una siesta para no tener que pensar.
Y si te vas, un poco de sal se me pega, y los ojos se me hacen inútiles, yo no encuentro las horas de verte. Cada paso que das es la ausencia que tiene mi nombre, que es más mía que nunca.
-eso se llama abandono.
-sin comentarios por favor. –evadí su respuesta










5 Veces me dijiste que No:
no hay nada que agregar*
x3x3
Impresionante foto.
Genial texto.
no hay más comentarios, porque se adivinan todos.
Beso!
Apasionada. Has recorrido un camino del que tus letras se alimentan. En esa pasión con que escribes se lee un poco el camino.
Mmmm... algo que me provoca lo que suelo leer aquí es quedarme sin palabras. Enorme.
Publicar un comentario en la entrada