Construyo tu olvido, tu pena y espero que el tiempo transforme los daños; destruiste mis señales con frases y pausas, sembraste mi llanto con versos distantes.
Olvidaste que antes intentaste ocultarme?
Me sé de memoria tus estrategias, intento borrar tus palabras punzantes, conté los latidos que perdí en el momento, el numero de veces que pestañee entre palabras. Seguir el camino a veces es triste, hablar del amor nos llena de nostalgia, perdiste lo autóctono al tratar de borrarme y ahí suprimiste la brecha que daba a mi abandono.
Confieso que siempre jugare a quererte, que puedes gozar de intentar intrigarme, de escabullir tus ideas en mis espacios vacíos, haciendo que dude de mi propio camino: yo siempre le hago más caso a la gente. Confieso que el tiempo es escaso, que quisiera olvidarte. y me adormezco entre tus versos, pues mi paso silente ya te dio su última marcha: intente de nuevo volver a encontrarte y perdí al tratar de empezar un absurdo.
Hallaste la forma correcta de oprimir los botones, Tenés en tus manos la formula exacta, destruyes mi mundo sin pensarlo dos veces, sin siquiera mirarme, queriendo ablandarme con tus juegos extraños.
Vos ya sabias que estaba seguro que pronto hablaría, el mundo es un punto donde siempre chocamos, merezco tu olvido, no te haré mucha falta, juguemos mentiras y culpemos al otro, así siempre ha sido nuestra excusa perfecta.
Yo hable demasiado y duermo mi siesta, seré tu bufón al pasar de los años. Recuerda que gira este mundo que odiamos, que hoy duermo a tu lado y mañana despierto. No olvides que duele mirar hacia atrás, no olvides que duele recordar los momentos, que las letras te gritan el secreto que obviaste, que el sentimiento más tonto es el que pesa por dentro, que yo duermo tranquila entre versos fantásticos y tú vives despierto callando por siempre.
Olvidaste que antes intentaste ocultarme?
Me sé de memoria tus estrategias, intento borrar tus palabras punzantes, conté los latidos que perdí en el momento, el numero de veces que pestañee entre palabras. Seguir el camino a veces es triste, hablar del amor nos llena de nostalgia, perdiste lo autóctono al tratar de borrarme y ahí suprimiste la brecha que daba a mi abandono.
Confieso que siempre jugare a quererte, que puedes gozar de intentar intrigarme, de escabullir tus ideas en mis espacios vacíos, haciendo que dude de mi propio camino: yo siempre le hago más caso a la gente. Confieso que el tiempo es escaso, que quisiera olvidarte. y me adormezco entre tus versos, pues mi paso silente ya te dio su última marcha: intente de nuevo volver a encontrarte y perdí al tratar de empezar un absurdo.
Hallaste la forma correcta de oprimir los botones, Tenés en tus manos la formula exacta, destruyes mi mundo sin pensarlo dos veces, sin siquiera mirarme, queriendo ablandarme con tus juegos extraños.
Vos ya sabias que estaba seguro que pronto hablaría, el mundo es un punto donde siempre chocamos, merezco tu olvido, no te haré mucha falta, juguemos mentiras y culpemos al otro, así siempre ha sido nuestra excusa perfecta.
Yo hable demasiado y duermo mi siesta, seré tu bufón al pasar de los años. Recuerda que gira este mundo que odiamos, que hoy duermo a tu lado y mañana despierto. No olvides que duele mirar hacia atrás, no olvides que duele recordar los momentos, que las letras te gritan el secreto que obviaste, que el sentimiento más tonto es el que pesa por dentro, que yo duermo tranquila entre versos fantásticos y tú vives despierto callando por siempre.









