Ya no hay mas que tus besos inventados de pronto, ya no hay que un vacío, que no es dulce y marea, que es adiós y no vuelve.
Ya no hay luz, se nos fue y nos avanzo hasta la tarde, vos ya habías sentido el resonar de mi pecho.
Nunca he podido creer que todo mi esfuerzo lo borraras de pronto y que mirar para atrás es un salto al abismo, que la memoria engaña y recuerda retazos de nuestra historia, que después de todo, recuerdo con cierta nostalgia.
¿será de verdad que no puedo olvidarte?
No rompimos jamás la atmósfera que nos separaba, nunca cruzaste la línea aunque fuera de un paso, siempre dijiste que esas eras las peores. Cada quien siempre estuvo en el lugar, en su cuerpo.
- alguna vez hablamos de amar con razones?
-una vez te lo dije…
- Te dije una vez yo también que te amaba…
- y que? Una vez te lo dije también.
No hubo más, no es remordimiento, es como si de golpe todos los corazones del mundo se detuviesen y con un gentil gesto negativo de un dedo, rompieras todo sobre lo que había construido, en cuanto me había aferrado para poder intentar odiarte, no volvas a poner tu mano sobre la mía…
- tu dedo palpita. Lo sabes?
- Todo mi cuerpo lo hace, y el tuyo también, yo le siento.
Es solo pensar. Imaginarte que todo lo que habías creado se derrumbo con simple apretón en el índice. Que el poder de una única mano apretando la tuya es capaz de hacerte titubear aunque sea un instante. De que todo lo que creía olvidado solo estaba escondido hasta el momento. Que olvidar es imposible.
Que el amor no desaparece, que es como un sol que gira y mañana saldrá de nuevo haciéndote notar su figura.
Que algunas preguntas se responden mejor en silencio, que el romance esta compuesto de ritos. Que los caprichos te matan. Y que todas las palabras del mundo no bastan contra una presencia que acelera latidos. Que vos mismo te engañás, que no hay cosa que pase dos veces.
Que podes pasar toda tu vida esperando, que nada es perfecto, que no hay corazón que no pueda romperse.










