-te quiero muchísimo, no te imaginas cuanto.
Que fácil la conquista mi amor, que fácil. Capaz nos hubiera ido peor separados. Debo de jugar a quererte menos ahora, hoy a las seis de la tarde, hacer cualquier cosa y que el reloj corra y la piel no lo sienta. Con mareos y en el suelo. Sos mi lapicero de tinta azul. El teléfono y repica. Sos la tercera campanada de un número que al contestar es equivocado. Palpíto. Decepción y tristeza.
No me quedan mas fuerzas. Los caminos ya no tienen sentido y se me cierran las puertas. Y vos. Terminaste la jugada. Tengo que saber como no quererte. Es la segunda jugada y yo siempre pierdo de turno, la prenda siempre se me sale de las casillas. ¿Qué era lo que seguía? No quiero levantarme de mis lágrimas. Desenfado natural. Yo si te extraño, de verdad, yo si lo hago de verdad:
- no te imaginas cuanto.











