miércoles 26 de marzo de 2008

Amargura


Ahora despierto, ahora entiendo tu
Mentira de venir y perderte. Mi
Amargura de sentirte lejano, mi
Rabiosa desidia tiene nombre. Es un
Gusto a guayaba con sal,
Un sabor peculiar a tu ausencia, tiene nombre
Rabiosamente es el tuyo. Ahora despierto y te encuentro.
Ahora despierto y te siento perderte en las frases. Ya no sé si es verdad.

sábado 15 de marzo de 2008

Sólo se me viene tu nombre


Conviví con esa verdad todo el tiempo, la repetía en mi cabeza y reverberaba en las almohadas. Este aguacero de ladrillos que me cae de pronto. Oír mi verdad en otra boca. Sentir todo el peso de la distancia. Y saber que en el fondo esperar fue el papel que tenia al inicio de todo. Seis mañanas y un sin fin de desplantes en el calendario. Mil maneras de llorar por tu ausencia. No todo esta perdido del todo…

Me ahogo en palabras, en un “deja de mentirme” utópico, en esa verdad en otra boca que me empuja a odiarte. Es que yo quiero verte y decírtelo todo. La verdad en silencio a la que estoy acostumbrada, este miedo en tercera persona que me asfixia de noche. Un pasillo oscuro donde sólo escucho tu nombre. Mil tardes iguales. Una noche se me viene de pronto un dolor escondido. Un título que se me queda en las manos, una verdad que se me empaña de lágrimas, un gemido entre dientes, un “no se que” de mi boca, la sentencia increíble y una lluvia como de llanto guardado.

-eres la chica q espera su regreso...

jueves 6 de marzo de 2008

El paso siguiente


Esta canción que no conocía y me dice tanto de vos en la ausencia: Un nervio en los dedos y no saber que decir, yo sé que estas nervioso por esto; lo sé cuando ríes y no me ves a los ojos. Lo sé, simplemente lo sé.

-De aquí a veinte años.


No es fácil estar con esta cantaleta de imaginarme sin vos, abriéndome entre líneas Cortazar y ciruelas con pasas. Entre tus besos nerviosos y mi risa-costumbre. Ya me sabía verte de pronto, es como magia tenerte, así como cuando menos lo espero, puf! De un solo y me llevas a la arena, a la brisa marina y este cielo de lejos. Y mirar para arriba y que sólo salgan medias palabras cortadas con roces de manos, de miradas que huyen. En tu imperfección que es perfecta.

-Me duelen los ojos… (Una caricia de pronto)
-Estoy tan estresado…
-Estoy esperando el momento…
-Ya sabes la respuesta…

Y la sé de memoria. Te hablo de cambiar la manera, de un juego inventado con tu nariz y la mía convertida en un cubito de hielo. Te hablo de cómo se me sale el corazón y te salta a las manos, de cómo se me escurre el tiempo cuando te hablo, de cómo me llora y te extraño. Te hablo de nada y de mí.

-Cuál es el siguiente paso?

Amarnos con todo. Estar listos para nada, medir las puntas de los pasos y jugar a olvidar los espacios espantosos entre nosotros, reír con los ojos e inventar un remedio que me alivie un poco más. Este olorcito a cigarrillo descubierto, este perfume en los papeles y en tus manos. Zapatitos cafés y un cielo estrellado. Sentáte y habláme. Convencéme de decirte que te amo, con una sonrisa y tu silencio, y el mío. Que me importa. Y los comentarios de todos a la basura del día.

-Qué te que?.


Que te necesito, que duele. Y que me importa

sábado 1 de marzo de 2008

Seguirte creyendo



Me cuesta creerte. Hace más de dos meses que la idea se me viene a la mente. De pronto. Sin espera ni relato que valga y la arrastre con ello. Mentira piadosa.

Prometer no es lo mismo cuando lo repetís tantas veces; pierde sentido y su forma me asfixia, prometer es mentira cuando venís y no venís de repente. Me cuesta tragarme todo lo que me vayas a decir entre veces. Mentira piadosa, rabiando entre dientes, silencio final. Soñare con tu palabra.

Por tanto repetirlo en voz alta me lo termino creyendo. Releyendo mensajes. Imitando las voces. Revolviendo el pasado. Nunca tuviste intención de mirarme. Mentira piadosa, silencio final. Parece la última carta que te escribo llorando, parece que necesitaba que me mintieras de nuevo para darle un impulso a esta rueda oxidada. Ya sabes en que tono decirlo para dejarme tranquila y que me crea la historia; y “llamar porque sí”. Me construí entre mentiras mi esperanza patética de “porques” y de “cuando”. Mentira piadosa, veneno en la sangre, silencio final, cadena que sigue y que no tiene sentido.

Es este mi nombre que me arrastró hasta tus manos, es la maldición de un pasado en nosotros. Las historias se repiten y tengo miedo de obviarlo. Historia otra vez. No quiero acabar sin vos por mañana. Silencio final.

Ya no sé si seguir con este cuento extraviado. Ya no sé hasta donde te aguante ésta espera perpetua de promesas-mentira. Se me acaban las ganas de seguirte creyendo. No es intento de uno, cuando son dos los que inician. Me cansa buscarte cuando vos no intentas por tu lado. La cadena se puede romper en un momento de nada. Veneno en la sangre, silencio final. A veces amarte no puede ser suficiente.