jueves 26 de junio de 2008

Condiciones de nada


-si lo quieres, tienes que soportar estoicamente su rutina

Un vistazo a todo basto para darme cuenta de esto, siempre es el mismo sonido seco de pasos que avanzan y regresan sobre promesas y días. Si vos prometés que venís pasa algo o no pasa nada, o intentamos creer que tenemos todo el tiempo del mundo para jugar con situaciones ajenas; el mundo de adentro somos nosotros.

Camino sobre fotos difusas, no me gustan los rostros porque en todos te veo; no me gustan las tardes porque en todas te busco; no me gusta el amor porque lo envidio de nuevo. Si es tan incierto como dicen entonces apuesto todo a tu nombre, yo no me harto de esperarte tarareando canciones “interrumpidas por suspiros”, entonces que vengan mil tardes y que en todas te sienta, igual de distante, entre olores de tiempo y con la vista perdida. Un cigarrillo en la mano, estoy dormida de abismos. Estoy cansada de tiempo, estoy esperado el momento, soportar tu rutina, confortarte entre letras y abrazar esta sombra; estoy esperando que vengas y me consolés como siempre.

viernes 20 de junio de 2008

Bipolar por tu nombre



Así como pasan las cosas de golpe, mi bipolaridad a flor de piel a tus letras. Ese cambio brusco de tiempo, a mi me duele pero disimulo mi pena; tus palabras de ida y mi corazón de vuelta. Yo no sé cuanto aguante este hilo en nosotros, me amenazan las lágrimas porque necesito mirarte y decirte todo esto. He intentado hablar conmigo misma pero al final y al mirarte sólo soy un puñado de sueños que intenta seguirte. Las palabras no alcanzan para decirte los suspiros de diario.

-porque yo había dicho que tenía q pasar con vos.

Ofrendas de días que perdimos soñando, ese juego tan tonto de esperar a que el otro marque e intente. Intento tranquilizarte y sonarte segura para que vayas sereno, este nudo en la boca no lo aguanto de noche, cuando el cielo comienza a cambiarse de rojo. Ayudáme a tratar de seguirte las huellas. Palabras entre nosotros y silencios de todos. Es que yo creo que vos no sabés que necesito mirarte. Una pequeña palabra a tu ausencia, cuatro gotas de coñac y mi vida se acaba, una risa de llanto y no te encuentro en los mapas; quiero intentar todo lo que tenga de fuerzas hasta amarte y que todo se esfume, hasta cuanto me aguante esta vida sin verte y el universo conspira para alejarte de todo y de mí.

domingo 8 de junio de 2008

Flores Marchitas


Un camino de flores marchitas, creo que he estado mirando para el norte equivocado, sabrás disculpar pero la brújula me juega mil bromas. Sabrás disculpar la torpeza de espíritu libre, sabrás disculpar que te ame sin nada ni tiempo. Ya sabés como es éste juego. Esta canción me persigue. No te imaginás como me alegra el instante en que no hay nada más. Y es que me importa poco que todo se me escape. En el fondo no me importa el tiempo, vos sabes que es el capricho. Las letras están perdiendo sentido, y que. La tristeza se me vuelca en los papeles sin necesidad de escribir sobre ellos. Esta es una de esas veces en que fundo ciudades en mi cuarto y las vuelvo felices, un día en que la tarde no me reclama nada en tu nombre. En que me importa poco si estés o no estés aquí mismo. Una calle mal pintada de versos y una mano apretada de flores. Ya no sé esperar. Se me va la angustia entre gotitas de agua perdidas en la miel. Después de tantos días sin sol, esta conmoción de polvo en el aire se siente distante. Ya sabés que no importa quien lo sintió primero, ni quien lo dijo primero que quien, o quien no lo ha dicho. Es la misma historia con los días cambiados. Yo sólo te explico que donde quiera que estés o te vayas un rato, te vengas o partas hacia no sé donde te digan; donde quiera que estés sintás que ya nada nos falta, que callarlo no tiene sentido, ni tampoco decirlo. Sólo quiero que donde quiera que estés en silencio, podas parpadear este hecho, este polvo en el aire, este tiempo atrapado en el sol. Sentí. Estés conmigo o sin mí.

domingo 1 de junio de 2008

Confieso que te necesito



Si te escribo una carta que lleve tu nombre, si te miento y me escondo entre mis manos heridas, si llueve en la tarde y en la noche me escapo, lo mas triste de todo es que necesito escucharte, que vengan mil cuentos de futuras promesas. Si al terminar este texto te lo envío al instante, rompo en llanto por miedo, en llanto de siempre, en lluvia en las manos. No sabes, tengo vida de sobra en las tuyas, sí, en tus manos, en el rabillo del ojo, en esa canción, en esa guitarra, tengo ganas de amarte sin que vos lo digas de primero.

Sabés, quiero ser la que nunca te sueñe. Y saber de que estás. Necesito tener estas ganas de verte, necesito, quiero, ansío contarte mis llantos, desgranar estas lágrimas, desanudarme, necesito quitarme este lazo, este mal sabor de la boca. Vos sabés decirme las palabras de siempre en el momento preciso, y curar mis tormentos con tus curas de soles.

Yo te sabía perdido en mis sueños, quiero ser la que nunca te espere. Si me rompo en tus manos ya sabés el conjuro de siempre. Imagina que pierdo la dependencia de pronto, de tu nombre, de tu sola presencia de nada. Imagina. Aunque apueste minutos de sobra, aunque aguante la espera de amarte. Necesito. Necesito mirarme segura en tus brazos, necesito. Necesito que me hablés en ese tono, vos sabes la manera perfecta, como aquella tarde, aunque sean segundos, necesito saberme ahí, aquí. Por vulnerable que sea sin vos, por el miedo que tengo de decírselo a todos, aunque me arme de mundo, aunque me crea valiente, necesito saber que me quieres.