miércoles 27 de agosto de 2008

I*ve got you under my skin...


Siento que el tiempo me esta consumiendo los años, que este amor se me escapa entre canción y canción; aunque ponga mi empeño y sueñe a soñarte y cante tu nombre, las cosas no son como quiero...

Y tu temor que me esta golpeando las heridas de antes, y si vos no venís ahora mismo te llamo... y por cada minuto perdido siento ganas de ahogarme en tantas lagrimas en la concha de mi oído, en la almohada que me calma, en las tazas de café que sorbo sin ganas, con temor a saberte ahí, en el fondo, entre el cielo de la boca y mi lengua, entre mi nombre y el tuyo perpetuo en la nada.

jueves 21 de agosto de 2008

Sinónimos


Tengo ganas de poder escribirte lo más sincero que pueda, sin necesidad de usar pedazos de otras historias, sin necesidad de volverme penosa a tus ojos. Buscando en los libros encontré tu nombre que huele a tristeza. Sinónimo de tiempo. Espero esa nada que trajo tu vida a la mía. Buscando pude darme en la frente con eso que siempre sentí en la piel por la tarde, esa sensación de que me estanco cuando vos tampoco intentas; hoy quisiera poder decirte todo en una carta sin puntos, sin porqués, sin mediaciones, sin lunas y focos de fondo, sin tratar de parecerte dulce y jugar por mi lado. Lo más tonto que podás imaginar. Imagináte que te mando esta carta y esta llena de lo más tonto que te podás imaginar, de un amor de sacrificio y nada más, con ganas de intentar por mi lado dejando el tuyo de obsoleto. Sinónimo de tiempo a tu nombre, a tus ganas de amarme cuando tenés minutos de sobra. Me estoy esforzando de más para poder terminar una frase. Las cartas perdieron sentido en tu tiempo. No vale si querés antojar a tu modo. No vale si no necesito de vos para seguir soñando con esto. Tengo ganas de poder borrar tantos meses, un año esperando, tanto tiempo antes de comenzar a usar el “nosotros” y no hay cambios que me hagan sentirte mas cerca; y todas las lágrimas que derrame se me fueron en vano, y todas las ulceras de este amor se me escurrieron de pronto, y todos esos sinónimos que uso para llamarte se me escapan de la boca; y vivo intentando, en estos últimos cuatro días que quedan, que no se me descarrile el corazón cuando pienso que debo alejarte.

sábado 16 de agosto de 2008

La Palabra Perfecta


Las cosas me parecen igual sin tu nombre. Las cartas saben igual porque son de lo mismo, de tu ausencia inminente, de tus mentiras que me gusta creer, que me siento a llorar; que me trago mi rabia con el tiempo en la mano y el corazón en la otra, con mis ansias de verte de pronto.

Me cuesta hacerme la fuerte a falta de coraje en la sangre. Que fácil decir que te quiero contar todo esto de golpe, pero a veces siento esa tristeza que viene de vos sin necesidad de escucharla de tu boca, yo te sé leer entre líneas.

Si llueve y te creo, bendigo y maldigo el instante en que me vuelvo a tus pasos. Me cuesta fingir que no pienso en vos la mayoría del tiempo, que ocupaste un lugar que me impide dormir con los ojos cerrados.

Yo sé leerte entre líneas, yo abro esa puerta de adentro para que entres cuando podas o querrás habitarla; yo espero sentada tejiendo pretextos para cuando no estés en la esquina de siempre, preguntando si el suspiro que escapa es de gloria o tristeza; me cuesta creer que te tengo acá dentro, me cuesta. ¿Me cuesta o me duele?

No puedo pensar con tu nombre tan cerca del mío. Me entume las manos. Necesito papel que soporte este peso, que no se hunda en las lágrimas, que se envíe sin necesidad de escribirle tu nombre. Yo sé que puedo leerte entre líneas y vos tenés que juntar las cartas para saber que es a vos que te escribo. Las letras pierden sentido porque son de lo mismo, de tu ausencia inminente y mi refugio mal hecho, no hay otro pretexto que pueda intentar creerme, no hay otra razón que me aguante esta distancia de tiempo entre ambos.


[*a un año de empezar*]un año cumplido...

viernes 1 de agosto de 2008

Cursilerias Previas


-ya ves que milagro.
Era lo único que necesitaba. Esa excusa que tenia que venir de tu boca para que yo me sacara ese veneno de adentro, esa canción de reparto, ese número que me golpea en la cara. Yo me armo de pretextos que no puedo creer, pero los demás si los creen, y me siento impotente al tener que esperar de tu parte; y saber que no estas, y saber que de pronto ese cielo que me construir por las noches tiene tu nombre y el mío esta perdido por ahí, escondido en algún lugar de tus letras.