martes 18 de noviembre de 2008

SE CIERRA INDEFINIDAMENTE


Sí, es totalmente cierto... y alguna vez tenía que pasar...
Me pesa la mano por borrar todos los textos, pero mi paciencia llega al límite de lo permitido, esto de tener lectores invitados y de volar la página de vez en cuando y pasar meses sin escribir línea no es lo mío.

Muy tristemente no se hasta cuando (talvez una semana, talvez un mes, talvez un año) suba otra entrada, otro verso, otro intento patético de poema, otra foto, otra manera degradante de “exponerme”.

No hay mas que agregar me parece, las especies de despedidas me indigestan y nunca fui buena con las palabras (ellas siempre ganan) muchas gracias a aquellos que comentan gloriosamente y a los que leen y se sonríen de vez en cuando.

Hasta otro día.

lunes 17 de noviembre de 2008

Hoy estas a demasiado [Consuelo, miedo, llanto] de distancia.




Apretando murmullos...pedacitos de mí que se vuelcan sobre alguna que otra melodía que en el fondo tenia tu nombre y el mío grabado en ese incierto destino que me construyo...olvido se convirtió en la palabra del día. Quiero confiar en esas intenciones que tenés de ser tu persona, y no dudar de tus manos. Es que a veces no se que pasa con esas promesas que decís, y mas las que te creo y siento que me pierdo con ellas porque se me seca la boca esperando que me des una señal de regreso. Vuelvo a comenzar esa eterna cadena de papelitos en las paredes, de fotos que te recuerdan, engaño se convirtió en la palabra del día, esos horarios de diez de la noche me matan, esa voz cansada que me hace querer arrancar de raíz este miedo de perderte porque algún día tendré que decirte a la cara la falta que haces cuando se me caen pedacitos de alma entre cada dolor en el pecho. Y ya que, si acepte de que te metiste aquí adentro y me encuentro tu nombre por todos lados.

lunes 3 de noviembre de 2008

Saber de que estás




Verme de frente y recordar ese mapa de besos y mordiscos certeros, ese lunar en tu cara, esa visión de mi anhelo. Yo me sigo pensando y rodeando de ese olor de tu cuello, es creer de que toda la luz amarilla y vieja del mundo se me vino en los sueños, aunque llueva y no diga en el tiempo que te amo; las cosas me saben mejor en tus brazos.

-yo me mareo tan pronto.
-yo te atrapo en mis manos.


Esa manera de soñarte e imaginarte pensando en mi nombre no funciona del todo. el tabaco en los labios y una canción que se pega a la piel, como tu perfume de noche, como tres letras juntitas, como mirarte directo y cerrar estos ojos e imaginarte de nuevo con esa sonrisa y ese mismo lunar.

Es tan fácil volver a poner la rayita en el lugar preciso y pasar la semana soñando que puedo seguir la rutina si te miro dos horas, dos horas por siete días sonriendo al vacío, juntando recuerdos y voces para seguir adelante. Es fácil voltear y seguir abrazándote. Yo quiero seguir apostando a tu nombre, y al mío en conjunto; yo quiero volver a mirarte este martes que sigue aunque sea muy obvio, a pensar en voz alta y salir a tu encuentro. Es que sentirte tan cerca es el impulso entre mis días tan grises, es el alivio entre el estrés desmedido, en descanso entre los llantos ahogados.

Y creer que en verdad has cambiado mi vida y no saber si mañana será distinto que ahora. Y pensar que hace un año yo dudaba del tiempo. Esta manera de ahogarme entre suspiros y textos es igual a soñar con los ojos abiertos, a plantearme los pasos, a vivir de estos hechos. A saber de que estás.